Alberto Nisman: los 4 misterios sobre la muerte del fiscal argentino que examina la serie de Netflix

Actualidad17 de enero de 2020 Alejandro Attili
Alberto Nisman
Alberto Nisman fue encontrado sin vida en su departamento de Puerto Madero el 18 de enero de 2015

Hace siete años, el 18 de enero de 2015, la muerte de Alberto Nisman tuvo los toques de una novela de espionaje. Por esta razón, no es de extrañar que su caso haya llegado a convertirse en una miniserie de Netflix. Sin embargo, a pesar del paso del tiempo, aún existen más preguntas que respuestas alrededor de lo sucedido. Esto queda claro en los seis capítulos de la producción realizada por el documentalista Justin Webster, en 2017, en la que se cuestionan si fue un suicidio o un asesinato. 

Aunque en 2018 la justicia argentina determinó que "fue asesinado y que dicho suceso fue directa consecuencia de la denuncia que formulara el 14 de enero de 2015", hay quienes cuestionan esta conclusión, entre ellos el presidente de la Nación, Alberto Fernández. 

Este es uno de los entrevistados que aparecen en la miniserie documental de Netflix, aunque su opinión al respecto ha cambiado con el tiempo. En 2017, cuando habló con Webster, sostenía que Nisman había sido asesinado, mientras que ahora llama "pericia absurda" al peritaje que llevó a la justicia a concluir que fue asesinado por dos personas.


Alberto Nisman 1


¿Qué investigaba Nisman?


En 2005, el entonces presidente Néstor Kirchner nombró a Alberto Nisman como investigador principal del peor atentado de la historia de Argentina: la voladura de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). 

Ese ataque, ocurrido el 18 de julio de 1994, dejó 85 personas muertas y 300 heridas, siendo el más letal de Occidente antes de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Como fiscal especial, Nisman se concentró en Irán, país que según la justicia argentina -y los servicios secretos de EE.UU. e Israel- ordenó el atentado, ejecutado por el grupo militante chiita Hezbolá, de origen libanés (algo que Teherán siempre negó). 

En 2007, reunió suficiente evidencia para solicitar la captura de cinco exfuncionarios iraníes de alto rango. Sin embargo, en enero de 2015 sorprendió a todos al acusar a Cristina Fernández de Kirchner -esposa y sucesora de quien lo nombró- de encubrir a los sospechosos por medio de un "memorándum de entendimiento". Horas antes de explicar su acusación -que fue rechazada por la justicia, pero tras su muerte fue reabierta y ahora se encuentra en la etapa de juicio- fue hallado sin vida en su baño con una bala en la cabeza y la arma que produjo el disparo al lado. 

Diego Lagomarsino, experto informático y empleado de Nisman, quien afirma que el fiscal le pidió el arma para proteger a su familia, es el principal procesado en la causa, aunque no ha sido acusado del homicidio.


Alberto Nisman


Los 4 puntos que desatan sospechas

1. Los llamados sospechosos

Viviana Fein, la primera fiscal de la causa, reveló en el documental que descubrió una gran cantidad de llamadas telefónicas entre agentes y exagentes de servicios de inteligencia, así como también de "gente del Ejército", el 18 de enero, día de la muerte de Nisman. Estas llamadas comenzaron a las 8 de la mañana, horas antes de que se hallara el cuerpo sin vida del fiscal. Fein afirma que "no eran amigos comunes los que hablaban entre sí". 

Estas llamadas se mantuvieron durante todo el día hasta las 22.30, cuando se conoció oficialmente el fallecimiento de Nisman. Esto resulta extraño, ya que era domingo y en plena época de vacaciones de verano. La Fiscal, quien fue apartada del caso a finales de 2015, se pregunta "¿Por qué hablar ese día tantas horas entre ellos? ¿Qué estaban esperando?". En declaraciones anteriores, Fein había asegurado que fue apartada del caso "justo cuando investigaba a fuerzas de inteligencia". Había también detallado la identidad de quienes realizaron las llamadas entrecruzadas. 

Entre los que más llaman la atención se incluye al exespía Antonio "Jaime" Stiuso -"el espía" al que hace referencia el título de la producción de Netflix-quien era el principal colaborador de inteligencia de Nisman, y fue despedido por Cristina Kirchner un mes antes de la muerte del fiscal. 

Otro de los celulares pertenecía al entonces jefe del Ejército, César Milani, quien había sido director de inteligencia de esa fuerza antes de ser nombrado comandante en jefe de las Fuerzas Armadas por la Presidenta Kirchner. 

Un tercer interlocutor fue Juan Martín Mena, exnúmero dos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), quien hoy es secretario de Justicia. Viviana Fein se pregunta: ¿por qué estaban hablando durante todo el día entre ellos? ¿Qué estaban esperando?

2. ¿Le hicieron una cama?

La denuncia de Alberto Nisman contra Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman y otros funcionarios se basaba en escuchas telefónicas en las que un supuesto representante del gobierno argentino negociaba lo que Nisman llamó "un pacto de impunidad con los iraníes". Ese presunto agente, que decía trabajar en nombre de la presidenta, se llamaba Allan Bogado. 

En la miniserie de Netflix, Bogado reconoce que en realidad era un espía de la Secretaría de Inteligencia (también conocida como SIDE), actuando bajo las órdenes de "Jaime" Stiuso. Bogado asegura que inventó su relación con la presidenta para obtener información de la comunidad iraní en Argentina. En el documental, Stiuso admite que en noviembre de 2014, un mes antes de que Nisman presentara su denuncia, él lo denunció a Bogado, alegando que no era un agente de la SIDE. "Se llama ´hacerte una cama´ y se la hicieron a Nisman", dice Bogado, identificado como un "presunto espía". 

Stiuso también sugiere que Bogado sería un espía de "otra inteligencia", ya que afirmaba tener información sobre la presidenta. La noche antes de ser hallado muerto Nisman había intentado llamar reiteradas veces a Stiuso, pero este no lo atendió. En el documental, Stiuso explica que debido a que algunos lo acusaron de ser el "títere" de Nisman, decidió "hundirlo" si lo atendía.


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3. La verdadera fortuna del fiscal

Durante la investigación se descubrió que Alberto Nisman poseía una serie de bienes en Argentina y Uruguay, a nombre de su madre, Sara Garfunkel, y una cuenta no declarada en Estados Unidos con 600.000 dólares (Esto fue revelado por la exesposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado). 

Diego Lagomarsino, el hombre que le dio el arma con la que murió, era co-titular de esta cuenta, junto a la madre y hermana de Nisman. Según Lagomarsino, Nisman le había pedido que se hiciera co-titular de la cuenta para evitar que el gobierno de EE.UU. se quedara con el 50% del dinero si su madre fallecía. 

El experto informático aseguró también que tenía un acuerdo con su jefe por el que éste se quedaba con la mitad de su sueldo. Un informe confidencial del gobierno de EE.UU. concluyó que no había justificación para el dinero en la cuenta de Nisman y que debe ser investigado por posible recibo de sobornos. 

Otro documento exhibido en una miniserie denuncia la existencia de "dos reportes de actividad sospechosa" en la cuenta de Nisman. El juez Rodolfo Canicoba Corral, quien lleva la causa de la muerte de Nisman, está investigando si hubo lavado de dinero. Una de las personas que depositó dinero en la cuenta estadounidense de Nisman fue el financista argentino Damián Stefanini, quien transfirió 150.000 dólares en 2012 y desapareció desde 2014.

4. Caso AMIA. 

El documental de Netflix de Justin Webster, "El caso Nisman", revela en profundidad los puntos oscuros de las investigaciones que el fiscal especial de la AMIA, Alberto Nisman, llevaba a cabo. 

En 2005, Nisman presentó ante la prensa la identidad del "autor material" del ataque, el hombre que supuestamente había conducido la camioneta con explosivos que destruyó la AMIA: el libanés Ibrahim Hussein Berro, miembro del grupo militante chiita. Nisman tomó declaración a dos de los hermanos de Berro en EE.UU., y ellos habían confirmado que su hermano había sido el atacante suicida. 

Sin embargo, una filmación del juicio de la AMIA en 2001 muestra a una testigo negando que el identikit confeccionado se parezca al hombre que ella vio conducir el vehículo sospechoso. Además, el documental también muestra la declaración oficial de uno de los hermanos Berro: el joven había fallecido en el sur de El Líbano. 

El periodista del diario La Nación Hernán Cappiello apunta que, "no obstante, en el expediente (del caso AMIA) sigue siendo esa la hipótesis que se sostiene". Aún más alarmante, el documental muestra también la desaparición de los restos de ADN obtenidos por el FBI en 1998 de los escombros de la camioneta siniestrada, los cuales, según la inteligencia estadounidense, confirmaban que el conductor era Berro.


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