
Murió a los 89 años Wayne Shorter saxofonista e ícono del jazz
Redacción Primicia 24
El músico y compositor norteamericano Wayne Shorter, uno de los grandes referentes del jazz, murió este jueves a los 89 años en un hospital de Los Ángeles. Nacido en la ciudad de Newark el 25 de agosto de 1933, comenzó a los 16 años como intérprete de clarinete, para luego cambiarse al saxo tenor y trabajar con Horace Silver antes de alistarse en el ejército. Una vez concluido el servicio militar, Shorter comenzó a improvisar en clubs de jazz con John Coltrane y Sonny Rollins, y al año siguiente se unió a los Jazz Messengers de Art Blakey.
Sus inicios en la música y su constante busqueda de la sabiduría
En 1964, ingresó al legendario quinteto de Miles Davis, donde contribuyó a la innovación del sonido del saxo soprano. Más tarde, se unió a Carlos Santana, tocó con el brasileño Milton Nascimento y hasta participó del disco de los Rolling Stones "Bridges to Babylon". Durante su imponente y diversa trayectoria musical, el saxofonista de Newark tendió puentes entre el jazz y el rock, el funk y el bop, sin dejar de recoger los elementos de John Coltrane. Por su trabajo, recibió en 1998 un doctorado honorario en música del Berklee College of Music y en 2010 otro de la Universidad de Nueva York, además de obtener 10 premios Grammy.
Incluso, seis años atrás compartió con Sting el Premio Polar, considerado el "Nobel" de la música. Wayne Shorter fue un artista único en su estilo que dejó una huella imborrable en la historia de la música. Él mismo definió su trabajo como "una perforación en busca de la sabiduría". Su legado seguirá inspirando a generaciones de músicos y aficionados.
Sus visitas a la Argentina y el amor del público
Desde su primera visita a la Argentina con Weather Report en los años 80, Shorter había visitado este país en numerosas ocasiones. Una de las más recordadas fue su show con el ex quinteto de Miles Davis en Obras en octubre de 1994. Luego, en 1997, vino a presentar el disco en dúo 1+1 junto a Herbie Hancock. Y en junio de 2011, se presentó en el Gran Rex con una banda de lujo, a la que se sumó en esa ocasión Oscar Giunta, que fue llamado de urgencia para suplir en la batería a Terri Lyne Carrington, quien se había quedado varada en Chile por la erupción del volcán Puyehue.
Aquella noche, los argentinos pudieron disfrutar de un Shorter que, con 77 años de edad, aún mostraba su energía y entrega. Una lección para todos los que estaban presentes. "Wayne se fue de este mundo, pero nos dejó su propio mundo. Un mundo de música que nos regaló a todos: Que nos entregó para que podamos habitarlo felizmente, en un estado de aprendizaje y goce permanente. Tuvo una vida plena. Y dejó un sendero donde transitar. Lo vamos a extrañar. Porque fue todo un símbolo, un emblema de una era", dijo Giunta. La música de Wayne Shorter dejará una huella imborrable en la historia de la música.
Su legado, su energía y su entrega serán recordados por todos los que tuvieron el privilegio de escucharlo en vivo, especialmente los argentinos que pudieron ser testigos de sus actuaciones en el país.


Sentenciaron a Alejandro Sanz a pagar una deuda de 3 millones de euros





Tacos mexicanos: sabores innovadores para mimar tu paladar

Real Estate: cómo Miami se convirtió en el boom global para los inversores inmobiliarios

Tinder, poliamor y antidepresivos: el derrumbe de una civilización que confundió libertad con vacío

“Body positive” o suicidio colectivo: cómo la cultura de la obesidad se volvió intocable

Récord de exportaciones de hidrocarburos en Argentina: Vaca Muerta, el RIGI y la política energética de Javier Milei

El celular de Novelli expone el negocio del acceso a Milei en el caso $LIBRA

Milei en Budapest: la estrategia global que redefine el rol de Argentina

Ormuz, el cuello de botella que puede asfixiar al planeta





